El color de pelo que mejor te sienta

Dicen que siempre queremos lo que no tenemos. Y como no podía ser menos, en el mundo de la belleza también nos ocurre esto.

No será la primera vez que una morena quiere ser rubia o una pelirroja odia su color natural, seguro que algunas os sentís identificadas con esto.
El mundo de la cosmética, cada vez más avanzado y de cambio constante, nos permite cambiar de color siempre que queramos. Sin embargo, no todos los cambios son buenos para nuestro cabello, ya que toda la coloración daña progresivamente el pelo.

A todas no nos quedan bien todos los colores, hay que tener en cuenta muchos factores que influyen en el resultado final que obtendremos, pudiendo ser un verdadero éxito o un fracaso.

RUBIO

Los tonos rubios, en toda su amplia gama, sienta bien a las que tenemos la piel muy clarita y los ojos claros, ya sean azules, verdes o marrones.
Con la cantidad de matices que ofrecen los rubios, desde el ceniza pasando por el dorado y llegando al platino podemos personalizar aún más si cabe el tono adecuado para cada una de nosotras.

Las castañas naturales pueden ir aclarando el pelo poco a poco hacia el rubio comenzando con las mechas, para que el cabello se vaya acostumbrando al cambio de color. Después de un tiempo puedes cambiar al tinte.
Ojo: si eres castaña oscura, el rubio no debería ser una opción para ti. Esto se debe a que si quieres tener el pelo rubio, debes someterte a la decoloración, un proceso abrasivo y que como mucho se debe realizar una vez al año. El pelo crece muy rápido y se notaría la raíz  a las dos semanas de forma excesiva.
Además de tener en cuenta el tono de la piel no podemos olvidarnos de las cejas. Un pelo rubio teñido con unas cejas marrones oscuras, propias de una castaña es lo más antinatural que podemos ver, dejando como resultado el indeseado efecto choni.

Bien es cierto que este “problema” podemos solucionarlo aclarándolas con tintes específicos para cejas o aplicando durante un par de minutos crema decolorante sobre las cejas. Sin embargo, y vuelvo a repetir, el resultado no es nada natural.

Lo mejor para las castañas es decantarse por las famosas mechas californianas, que aportan brillo y color al pelo sin que sea un cambio excesivo. Sobra decir que si eres morena, el rubio no es tu color en absoluto.

PELIRROJO

El pelirrojo natural es un color que siempre me ha gustado.
Me llama mucho la atención su color tan fuerte y a la vez tan natural, acompañado en la mayoría de ocasiones con esas pequitas sobre las mejillas.

El pelirrojo es, quizá, el color más manejable para cambiar de un tono a otro, siempre que hablemos del tono de pelo natural. El ejemplo más claro lo vemos en Lindsay Lohan, que ha pasado por todos los extremos.

Es muy difícil encontrar un pelirrojo de tinte que quede natural, ya que cada pelirrojo es único. Aun así, este color también es más indicado para las que tengamos la piel clarita.
Si decides teñirte de pelirroja debes tener en cuenta que, junto al negro, son los colores que más tardan y más difíciles son de quitar, ya que el rojo es un color muy intenso y va a escupir hasta que no queden pigmentos en el pelo.

Para no arriesgar demasiado, comienza con baños de color que se van eliminando con los lavados, por si el resultado no es el que esperabas.
Un tipo de pelirrojo son los tonos caoba, más oscuros y más rojos que los tonos naturales. Los caoba son ideales para las morenas, ya que les aporta color y en forma de mechas dará un tono de lo más original y el cambio no es tan brusco.

CASTAÑOS

El color castaño se podría definir como un “tono universal”.
La mayoría de las chicas españolas son castañas, ya sean claras u oscuras. Hay que reconocer que es el único color apto y que favorece a todo tipo de chicas, ya sean más o menos jóvenes, más o menos blancas de piel y con cualquier color de ojos.

Con los nuevos tonos que van desde el caramelo al marrón chocolate podemos personalizar nuestro pelo según creamos conveniente, aportando más o menos luz. Es importante tener esto en cuenta, ya que cualquier tono que sea clarito suaviza las facciones y aporta luminosidad al rostro.

MORENOS

El pelo moreno es una seña de identidad de las chicas latinas. Suele ser un pelo muy brillante pero que no nos sienta bien a todas.
Lo ideal para el pelo negro o marrón oscuro es tener la piel dorada o morena. De no ser así y tener una tez blanca, el pelo tan oscuro nos apaga el rostro y podemos llegar a tener ese aspecto de pálida nada saludable.

Si quieres dar un toque de color a tu moreno, lo más aconsejable son unas mechas o reflejos en tonos rojos caoba, oscuros, que combinan a la perfección con el pelo moreno.

      

TIPOS DE COLORACIÓN

- Mechas

Es lo más recomendable para iniciar los procesos de coloración. Esta técnica debe realizarse en una peluquería o salón de belleza para conseguir resultados profesionales. La principal ventaja con el tinte es que las mechas duran dos meses, el doble de tiempo y por lo tanto son más rentables.
Las mechas son ideales para resaltar nuestro color natural o aportar luminosidad y brillo.

- Baño de color

Se trata de coloración no permanente, es decir, que el color se va aclarando y desapareciendo según nos vamos lavando el pelo. Tiene una duración aproximada de un mes, y es el proceso más recomendable si quieres cambiar tu color natural pero no te atreves a teñirte de forma definitiva.
A diferencia de las mechas, se aplica en todo el cabello y gracias a su composición sin amoniaco no daña el pelo.

- Tinte

Es el recurso más utilizado desde hace años. El tinte nos permite cambiar nuestro color con cambios sutiles o cambios extremos. La coloración es permanente, aguanta los lavados pero para evitar la indeseada raíz debemos darnos el tinte como mucho cada mes, aunque puedes teñirte cada dos semanas si lo deseas.
Hay que destacar que la coloración permanente daña el pelo ya que la mayoría de tintes contienen amoniaco y otros componentes dañinos para las fibras capilares que acaban con el brillo de nuestro pelo.

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